La recolección temprana es el futuro del AOVE. Según el aforo publicado por la AICA (Agencia de Información y Control Alimentarios), correspondiente a los datos de consumo y producción de aceite de oliva virgen extra, a 31/12/2025, donde se refleja una caída de la producción nacional cercana al 18% y, en el caso de la provincia de Jaén, superior al 45%, para el mismo periodo del año anterior, estos datos deben invitarnos a una reflexión profunda sobre varios aspectos clave del sector.

Este año, la elevada incertidumbre en materia de precios, junto con los datos de rendimientos y los aforos iniciales, provocó un retraso generalizado en el inicio de la recolección. Los meses de noviembre y diciembre, con registros pluviométricos medios aceptables, han interferido tanto en el arranque como en la continuidad del desarrollo de la cosecha, condicionando el ritmo de entrada de aceituna en almazara.
¿A qué escenario nos conduce esta incertidumbre?
Todo ello nos conduce a los datos anteriormente comentados y define, presumiblemente, un escenario de alta probabilidad con las siguientes implicaciones:
- La calidad de los aceites obtenidos entre octubre y diciembre debe ser reconocida y adecuadamente valorada por el mercado, tanto desde el punto de vista sensorial como por su estabilidad y perfil organoléptico.
- La disponibilidad de AOVE será previsiblemente menor que en la campaña anterior, tensionando el equilibrio entre oferta y demanda.
- La producción de aceites de oliva vírgenes de categorías inferiores será, por tanto, mayor, aunque una parte significativa de este volumen aún no se encuentra disponible en el mercado.
La recolección temprana es el futuro del AOVE
Adelantar la recolección nos permite la obtención de aceites de mayor valor añadido en un contexto de escasa disponibilidad y elevada demanda, lo que abre la puerta a una mejor retribución para el agricultor que apuesta por la calidad y la anticipación. La recolección temprana es el futuro del AOVE.
Asimismo, desde el punto de vista fisiológico, el olivar dispone de un mayor periodo efectivo de descanso, lo que contribuye a mitigar parcialmente la vecería y a avanzar hacia una mayor estabilidad productiva en campañas sucesivas, reforzando la sostenibilidad agronómica y económica del sistema productivo. Por todo lo expuesto, se hace evidente que la recolección temprana es beneficiosa para el agricultor, por lo que debería ser una apuesta en nuestras explotaciones olivareras.
Un artículo del equipo técnico de IADA Ingeniería Agraria
